Un sendero de piedra y 150 escalones te conducen a una colina escondida, donde La Villa redefine lo que significa hospedarse en Casa Palopó. Diseñada como un refugio autosuficiente, comprende tres suites con diseños únicos —Tolimán, Atitlán y Cerro de Oro—, cada una inspirada en los colores, la artesanía y las culturas de Guatemala y más allá.
Espera textiles bordados a mano, muebles vintage restaurados, obras de arte seleccionadas y murales que traen la naturaleza al interior. Todas las suites cuentan con baños privados con tina y vistas que enmarcan el lago y sus volcanes como si fueran cuadros vivos.
Los espacios comunes de La Villa incluyen una sala con comedor y cocina, un bar al aire libre y una piscina infinita de piedra volcánica que se funde con el horizonte. Un gazebo con chimenea y sillones mullidos te invita a relajarte bajo las estrellas.